La fragua metalurgica:

"la liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos" "Solo el pueblo salvará al pueblo"

miércoles, 23 de mayo de 2012

ACUERDO DE LA UOM: OTRA VEZ LA MISMA PELÍCULA


Después de largas negociaciones,  y sin consultar a los trabajadores, la conducción de la UOM, acordó con las patronales un aumento de salarios. Un 23% a partir de abril y 2 cuotas no remunerativas de 550$ en noviembre y febrero del próximo año.
De esta forma, la categoría de operario, tendrá un salario en bruto de 4000$, lejos de los 6200$ en la que está estimada  la canasta familiar.
Ante la prepotencia de los empresarios, el secretariado de la UOM llamó a un paro de 24 horas el jueves 10. A pesar de que el mísero reclamo salarial y la medida decretada sin consulta no entusiasman a nadie, una gran mayoría de los metalúrgicos llevamos adelante el paro porque entendíamos que era necesario mostrarles a las patronales que los metalúrgicos no estamos resignados ni derrotados. Y esto es un gran mérito de miles y miles de trabajadores que decidieron parar sin tener delegados. Desafiando las represalias patronales no fueron a trabajar ese día. Es mérito también de aquellos delegados que hicieron asambleas y unieron a sus bases, evitando la división enfrentamientos entre compañeros. Porque los directivos de la UOM no hicieron nada por organizar el paro, dejaron a miles librados a su suerte. Y dejaron también que muchas grandes fábricas trabajen normalmente.
 Entonces, si los trabajadores estábamos firmes, ¿Por qué Caló, se bajó del pedido original?  ¿Qué pasó con los 300$? ¿Qué pasó con el 26, 5%?.
La explicación hay que buscarla en lo que dijo la presidenta al día siguiente del paro: “tenía mucha rabia”,  y la conducción de la UOM, con Caló a la cabeza salieron obsecuentemente a firmar un acuerdo muy por debajo de nuestras necesidades
¿Pero por qué la presidente tenía rabia?, será  ¿Porque los patrones nos negaban un miserable aumento? ¡No! Estaba rabiosa porque nuestros reclamos salariales no son “responsables” y porque hacemos huelga por esos reclamos. Pero no le vimos la misma actitud  cuando los irresponsables diputados y senadores se aumentaron a si mismos el 100% sus dietas. En algo tuvo razón, diciendo que los dirigentes sindicales siempre “viven muy bien”.
Para que los trabajadores metalúrgicos podamos también vivir bien, debemos cambiar las cosas. Donde sea posible exigir asambleas para que entre todos resolvamos que hacer para conseguir un aumento genuino de salario; en otros lados,  donde no estamos organizados, debemos juntarnos en cada sección,  en cada rueda de mate, para ver que podemos hacer todos juntos.  Pero fundamentalmente es necesario que de una vez por todas, empecemos a desarrollar un fuerte y paciente trabajo desde las bases, que apunte a contrarrestar la desorganización y la división, impulsando la pelea por mejores condiciones de trabajo y salariales, construyendo  juntos una herramienta que siente los cimientos de una organización democrática y al servicio de los trabajadores, que barra de una vez por todas a estos dirigentes traidores

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