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Muchos gremios salieron a fin de año a pedir aumentos de emergencia ya que habían quedado desvalorizado los acuerdos paritarios, la UOM también empezó un reclamo de 1500$, hasta la apertura de paritarias (1/4/2011), después bajó a 1200$ y terminó arreglando dos meses después 800$ en dos cuotas para unos pocas ramas, ¡hoy todavía muchas fabricas no los pagaron! , ya que solo firmaron con las 4 cámaras empresarias más chicas. Y que hizo la UOM, nada, lo dejo a la negociación en cada fábrica, ni siquiera salió con los tapones de punta contra el grupo Techint que por claras cuestiones políticas viene trabando toda negociación, frenando inclusive una resolución del Ministerio de trabajo y amenazando a las pequeñas y medianas empresas con no entregarle acero si no se les hace caso.
En consecuencias hoy entramos a las paritarias divididos, sin poder sentar en una sola mesa de negociación a todos los empresarios y sin saber claramente cual es el pedido de aumento.
Techint es claramente quien marca el paso. Este grupo que siempre vivió a costilla del Estado, o sea de todos los argentinos lo sufrimos, que se expandió fuertemente con la privatización de Somisa (mas que privatización fue un regalo), que durante la dictadura se endeudo y nos paso la deuda externa a todos, cuando los milicos con Cavallo estatizaron la deuda de las grandes empresas, mientras hacían estos negocios, en las plantas de techint (Propulsora y Siderca) desaparecían verdaderos delegados y trabajadores luchadores); en la década de los 80 se beneficio con la “promoción industrial” y recibió distintos tipos de prebendas; y hasta con el gobierno de Kirchner fueron el grupo que mas aprovecho los proyectos de inversión que supuestamente iban a ir para las pequeñas industria (en solo dos proyectos recibió 137 millones a bajo interés para invertir). De esta forma se fue transformando en una multinacional con fuertes inversiones en todo el mundo.
Pero este avance del monopolio tiene otra cara: la precarización laboral. En Somisa hacia falta 12 horas hombres para producir una tonelada de acero líquido, hoy lo realizan con solo 3, 5 horas hombres, pero hay otra diferencia antes todas esas horas hombres eran de personal de planta permanente con todos los beneficios, hoy en todas las plantas (7) de Siderar trabajan 10.000 trabajadores de los cuales 5.000 son de planta permanente con todos los beneficios y mejores salarios, y los restantes compañeros (los otros 5.000) son tercerizados, divididos en más de 20 empresas, con salarios que promedian la mitad de un efectivo, en peores condiciones de seguridad e higiene (de los últimos 10 accidentes fatales, el 80% eran tercerizados), etc.. Esta situación de los trabajadores esta amparada, por un lado por los dirigentes sindicales, que como Pedraza mantienen sus negocios y por el otro por el propio Ministerio de trabajo, que conoce esta situación pero mira para otro lado.
Ahora, cuando el gobierno decide tibiamente controlarlos más de cerca, colocando la cantidad de directores que le pertenece por la cantidad de acciones que maneja (25,7%) producto de la estatización de las ruinosas AFJP, se niegan a aceptarlo, quieren manejar las enormes ganancias que tienen año a año sin que nadie le diga que hacer, por ejemplo invertir más en el país. Pero lo curioso es que nuevamente la UOM ampara al monopolio y en la asamblea de accionistas el director de la UOM (que mantiene desde la privatización) vota con Roca, e impide que se modifique el directorio.
Es verdad, que esta situación de que el Estado tenga un director mas o menos (ya tenía uno y jamás denuncio por ejemplo la tercerización) no le va a cambiar la vida a los trabajadores, pero esta pulseada deja en evidencia y al desnudo a todos los actores de esta comedia por el poder. Por un lado, Techint relanza dos objetivos históricos: una mayor explotación, y paralelamente -como condición para lograrlo- un mayor control y dominación de los trabajadores y por el otro mantener su posición dominante en el “mercado”; por el otro, los dirigentes de la UOM que dejan a las claras que están más para mantener sus negocios que en defender a los trabajadores, y por último, el gobierno que si realmente quiere avanzar sobre este grupo, la mejor manera no es poner uno o dos yupis más de la “campora”, sino dejar libremente a que los trabajadores puedan organizarse para enfrentar el poder del capital dentro de las empresas y fuera de ellas
Los aumentos constantes de los precios de la canasta familiar, han demostrado que el último acuerdo alcanzado el año pasado entre la UOM y las cámaras empresarias, había quedado desvalorizado. Asi como muchos gremios salieron a fin de año a pedir aumentos de emergencia, la UOM empezó un reclamo de 1500$, hasta la apertura de paritarias, después bajó a 1200$ y terminó arreglando dos meses después 800$ en dos cuotas para unos pocas ramas, ¡hoy todavía muchas fabricas no los pagaron! Y que hizo la UOM, nada, lo dejo a la negociación en cada fábrica, ni siquiera salió con los tapones de punta contra el grupo Techint que por claras cuestiones políticas bien trabando toda negociación.
Ahora, entramos de lleno a una nueva negociación colectiva (paritarias), el Secretario General Calo, salió por los medios a decir que un trabajador metalúrgico no puede cobrar menos de 3.500$. Debemos tomarle la palabra y exigir un básico para el operario de 3.500$ y a partir de ahí que se haga la correspondiente apertura de categorías.
Pero nos preguntamos ¿podemos confiar en estos dirigentes para mejorar nuestro salario? Y la respuesta a esta altura es obvia: NO, ya que siempre a espalda de los trabajadores, el secretariado de la UOM, termina arreglando con las empresas las pautas que les impone el gobierno y los grandes grupos económicos, y todo esto sin realizar un solo plenario de delegados, ni una sola asamblea de fábrica.
Una primera conclusión, es que, con dirigentes como estos, que no sufren ni viven lo que padecemos los trabajadores metalúrgicos, se hace muy difícil, recuperar el salario, defenderse y trabajar para tener una vida más digna.
Necesitamos transitar otro camino, un camino de unidad, la unidad de los de abajo, desde cada taller o fabrica, decidiendo democráticamente entre todos, recuperando un protagonismo de lucha y movilización, exigiendo paritarias democráticas y un contundente plan de lucha en caso de no lograr los objetivos en las mesas de negociación.
La Fragua metalúrgica
Paraná Metal: La Realidad que se oculta
Somos trabajadores de Paraná Metal, en estos momentos sentimos que somos los únicos que peleamos para que la planta abra. No estamos en ninguna vereda como se dice, ni en la vereda del frente, estamos tirados en la calle, nos expresamos así porque es la gran realidad que hoy nos toca vivir y lamentablemente nadie nos escucha o no nos quieren escuchar.
No saben cómo vivimos, que sentimos ni como estamos, por eso en estas líneas les queremos contar algunas de nuestras vivencias.
Empezamos por la Salud; Muchos Compañeros tienen hijos discapacitados y hoy no cuentan con un tratamiento adecuado para esos chicos.
Seguimos por la Alimentación de nuestros hijos; es común escuchar a padres diciendo “mis hijos no son pollos para darles de comer arroz y arveja todos los días” Queremos darle una comida digna y no podemos, te lo cuentan con una desesperación que llegan hasta las lagrimas.
La Educación; les contamos que hubo chicos que el año pasado no terminaron la escuela porque no tenían zapatillas, y este año no pudieron siquiera comenzar las clases por falta de calzados y ropa. También queremos hacerles saber cómo están los sostenes de las familias, los Papas. Hay Padres que están tomando antidepresivos, otros con ataques de presión y papas que se han querido quitar la vida, a todo esto nos han llevado los dirigentes y empresarios, como se hace para vivir con 1900 pesos por mes?
Con esa plata no se vive, no se educa, ni se come.
Solo queremos que nos devuelvan lo que nos quitaron, el Trabajo para que podamos tener una vida digna, no pedimos mucho, solo Trabajar.
Obreros de Paraná Metal.
Desde el martes 11/01/2011 los trabajadores resolvimos en asamblea un paro total de actividades,en rechazo al despido de un compañero.La empresa toma esta actitud en represalia por los distintos reclamos que venimos realizando desde el año pasado ( adicionales congelados desde hace tres años,deudas por mala liquidacion,categorias convencionales,etc.)Exigimos la inmediata reincorporación de nuestro compañero y que se termine de una ves por todas el avasallamiento de nuestros derechos. Solicitamos por este medio la solidaridad de los trabajadores sean del gremio que sean.Desde ya muchas gracias. Hugo Navarro (delegado)
Un debate fundamental, sin posibilidad de medias tintas
El asesinato de Mariano Ferreyra a manos de una patota sindical de la lista Verde, conducción de la Unión Ferroviaria (CGT) ha provocado indignación en miles y miles de trabajadores. No sólo por las prácticas de la burocracia sindical, puestas en evidencia como pocas veces. También por el contexto en que sucedió el hecho: una patota del gremio que debería defender a los trabajadores, atacándolos por defender sus derechos, vulnerados mediante la tercerización, uno de los últimos escalones de la precarización laboral.
Precisamente estos dos temas –la precarización, la burocracia sindical- constituyen el problema central que hoy tenemos la mayoría de los trabajadores. Y si esos problemas existen es porque alguien lo permite. Por acción e inacción: el gobierno es responsable de sostener políticas que favorecen la precarización (incluso en el propio Estado). Por complicidad económica y alianza política: el gobierno ha favorecido la existencia de estos burócratas, más preocupados en hacer negocios personales que en la realidad de los trabajadores.
Ante esto, es urgente que se termine el doble discurso: o se está con la democracia sindical y los derechos laborales, o se está con la burocracia y la precarización. Hasta el momento, en la realidad que existe más allá de los discursos de ocasión, el gobierno ha dejado claro de qué lado juega. No se trata de un tema secundario, como parecen entender muchos apoyos “progres” del gobierno, que justifican todo e intentan hamacarse criticando a los “gordos”, buscando entre sus aliados a políticos reaccionarios pero omitiendo el apoyo recíproco respecto al gobierno. Ahora las cartas han quedado sobre la mesa, y no hay mucho margen para hacerse los distraídos. ¿La burocracia sindical es mala si el que está aliado a ella es Duahlde, pero es tolerable si tiene negocios y apoya a los Kirchner?
La precarización (“flexibilización”) laboral
La flexibilización laboral fue junto a la desocupación la principal estreategia de las empresas y el estado para fragmentar la clase trabajadora, debilitándola y avanzando sobre derechos conquistado con años de lucha y sangre de los trabajadores. Esa traición histórica fue posible por el acompañamiento de la mayor parte de la burocracia sindical y política, incluidos los Kirchner y muchos otros que en los 90 estaban con Menem y hoy se presentan como si nada de eso hubiera pasado.
En al actualidad, más del 40% de la fuerza de trabajo se encuentra “en negro” o con distintas formas de precarización laboral, y esa es una de las principales causas de la fragmentación y debilidad en los lugares de trabajo. Siete años de gobierno y crecimiento ininterrumpido no han bastado para revertir este panorama estructural. Porque más allá de los discursos y algunas políticas focalizadas, siempre en función de los acuerdos con los burócratas, no hay decisión política de impulsar otro modelo laboral y sindical. Esto es tan evidente que basta mirar qué hace el propio Estado en cuanto a sus relaciones laborales.
La burocracia sindical-capitalista
La burocracia sindical no es una novedad en la historia argentina: ahí está su papel como buchones de la dictadura, e incluso antes, como parte de la Triple A, cuando enfrentaban con los sectores populares dentro y fuera del peronismo (y uno de sus espacios era la Juventud Sindical Peronista, que ahora la presidente elogia).
Pero es en los 90 cuando su papel se degrada al máximo, reconvirtiéndose como socios de los capitalistas en la privatización de empresas del Estado. A partir de allí se generalizan los negociados con tercerizadas, obras sociales, etcétera.
¿Y en la UOM, como estamos?
El caso de Ferrocarriles no es ni remotamente el único, pero es paradigmático y dramáticamente actual. Pero también en las grandes empresas como Siderar, Acindar, Siderca y Aluar, abundan las empresas tercerizadas y en muchas otras el fraude laboral que significan los trabajadores de agencia.
Por ejemplo, en todas las plantas de Siderar, hay la misma cantidad de trabajadores de planta permanente que tercerizados, de los casi 5000 tercerizados, 2296 están encuadrados en UOM, 1521 en UOCRA, 905 fuera de convenios y el resto en otros convenios. El fraude es completo ya que algunas empresas pertenecen al mismo grupo techint.
Esta situación no solo trae grandes ventajas para las empresas y prejuicios para los trabajadores, sino que la tercerización mata, ya estos trabajadores son enviados a realizar las tareas mas peligrosas y muchas veces para ahorrar costos, los envían a realizar tareas que no están capacitados, por esta razón el 80% de los muertos en accidentes de trabajo en la industria siderúrgica son trabajadores tercerizados. Y la UOM, con complicidad del ministerio de Trabajo miran para otro lado, es más en los últimos acuerdos colectivos firmaron una ajuste salarial diferente entre trabajadores tercerizado y permanentes.
Este poder –de apretar, de hacer negocios- se mantiene básicamente a partir de un modelo sindical verticalista, mediante el cual las organizaciones de base de los lugares de trabajo, para negociar legalmente con la patronal, se tienen que subordinar a las comisiones directivas centrales, que además manejan con exclusividad los fondos que son de los trabajadores sin ningún mecanismo de participación real. Está claro que la unidad es un valor a construir, pero la unidad con la participación activa, en la lucha, no el disciplinamiento que se vuelve sobre el conjunto de los trabajadores para que los dirigentes se forren de dinero a sus expensas.
Sobran las razones para seguir en la lucha
La lucha actual que llevamos adelante miles de compañeros y compañeras, desde la base, contra la precarización y la burocracia, se suma a la de generaciones enteras que han luchado para que hoy tengamos mejores condiciones de trabajo. Somos la continuidad de una historia que, así como tiene burócratas entreguistas, también tiene a Agustín Tosco, a Felipe Vallese, a Víctor Choque, a Carlos Fuentealba, a Darío, a Maxi, a Mariano y a tantos otros y otras.
Hace un siglo podía parecer utópico pensar en 8 horas de trabajo, en obra social, vacaciones pagas, asociación sindical, prohibición del trabajo infantil, jubilaciones dignas, contratos en blanco. Sin embargo, la clase trabajadora ha sido capaz de avanzar en organización y conquistas que se han convertido en nuevos pisos para la lucha por vivir mejor. Siempre confrontando con un sistema capitalista que intenta que seamos muertos en vida, sólo disponibles para que los patrones vivan de la parte del valor que generamos y nos expropian.
Por eso nuestra lucha es desde ahora, por todas las reformas que podamos pero en la perspectiva de un cambio social profundo. Un cambio desde la raíz de las actuales relaciones sociales de producción, que sólo generan ricos más ricos y pobres más pobres, que amenazan seriamente la Madre Tierra y por lo tanto las posibilidades de reproducción de la vida. Un sistema capitalista que no es posible emparchar para que todos y todas vivamos bien.
En esa lucha estamos, por eso nos unimos y organizamos desde la base, y todos los días peleamos en nuestros lugares de trabajo por acercarnos a ese objetivo.
- Basta de tercerización y de toda forma de precarización laboral.
- Pase a planta permanente de los trabajadores y trabajadoras precarizados (tercerizados, contratados, “becarios”, monotributistas, agencias y todos los nombres que les quieran dar para ocultar el fraude laboral).
- Esclarecimiento inmediato del crimen. Juicio y Castigo a los asesinos de Mariano Ferreyra.
- Libertad y democracia sindical. Reconocimiento de las comisiones internas y cuerpos de delegados como los genuinos representantes en los conflictos. Elección desde la base de las comisiones directivas de los sindicatos y centrales sindicales. Respeto a la voluntad de los afiliados, sin fraudes ni patotas.
- Unidad del pueblo trabajador en lucha por otra sociedad, sin explotadores ni explotados.
En memoria de Mariano Ferreira, Darío Santillán, Maximiliano Kosteki y todos los caídos en las luchas del pueblo
Agrupación metalúrgica La fragua